Las Gaunas vivió una tarde cargada de emociones en el último partido en casa de la temporada para el DUX Logroño. Aunque el resultado no fue el esperado tras caer por 0-2 frente al Athletic Club, el fútbol pasó por momentos a un segundo plano en una jornada marcada por la despedida de Lorena Valderas, una jugadora que deja una huella imborrable en el club.
Desde antes del inicio del encuentro ya se respiraba algo diferente. La afición llenó Las Gaunas de aplausos, cariño y agradecimiento hacia una futbolista que defendió estos colores con entrega, pasión y compromiso en cada minuto dentro del terreno de juego.
El partido comenzó con intensidad y con un DUX Logroño que intentó competir de igual a igual frente a un rival exigente como el Athletic Club. El equipo luchó, presionó y buscó generar peligro, pero las visitantes supieron aprovechar sus ocasiones para llevarse el encuentro.
Sin embargo, el verdadero momento de la tarde llegó cuando Lorena Valderas recibió el reconocimiento de toda Las Gaunas. Entre aplausos, emoción y lágrimas, la capitana se despidió del estadio dejando una imagen que quedará para siempre en la memoria de la afición.
Porque hay futbolistas que no solo destacan por lo que hacen con el balón, sino por todo lo que representan. Lorena fue ejemplo de esfuerzo, liderazgo y amor por este escudo. Una jugadora que estuvo en los momentos difíciles, que nunca dejó de luchar y que ayudó a construir la identidad de este equipo dentro y fuera del campo.
El resultado dolió. Nadie quería cerrar la temporada en casa con una derrota. Pero incluso en una tarde complicada, el DUX Logroño volvió a demostrar que este club es mucho más que fútbol. Es sentimiento, pertenencia y familia.
Las Gaunas despidió a Lorena Valderas como merecen las personas que dejan legado. Con respeto. Con admiración. Y con el corazón en un puño.
Gracias por cada esfuerzo.
Gracias por cada partido.
Gracias por representar estos colores con orgullo.
Tu historia siempre será parte del DUX Logroño.